El equipo de Guillermo tuvo una noche para el olvido y dejó muchas dudas para lo que queda del campeonato.

Boca Juniors volvió a La Bombonera y le regaló a sus hinchas una imagen penosa. El equipo cayó derrotado frente a Talleres de Córdoba por 2-1 y dejó escapar la gran chance de aumentar a seis puntos la distancia con sus perseguidores.

La película volvió a repetirse y – lamentablemente – fue una de terror. Como ya viene pasando desde hace mucho tiempo, Boca arrancó ganando y terminó sufriendo un golpe de esos que llegan cuando más duelen. De estar ganando gracias a un tanto de Junior Benítez a perder el invicto de más de un año que se tenía en el templo a nivel local.

Ese gol de pelota parada – la peinó Benedetto en el corner y Benítez remató en el segundo palo – debió ser el punto de partida para que el equipo se hiciera fuerte y manera el partido. Pero, como suele suceder en este ciclo, Boca siguió con su vértigo en vez de mantener la posesión de pelota. Por si fuera poco, en la última jugada del primer tiempo hubo una desconcentración de Vergini que Reynoso aprovechó para poner un pase filoso que Ramis no desaprovechó y así terminar la etapa igualada.

En el segundo tiempo hubo tres momentos que fueron vitales para el resultado final. Primero fue la omisión del árbitro Penel para cobrar la mano de Komar en el área que le hubiera dado a Boca un penal con el encuentro igualado. El siguiente tuvo que ver con los cambios, ya que mientras que Guillermo se quedó sin relevo natural para Benítez en el extremo, Kudelka mandó a la cancha a un Palacios fresco que fue decisivo en el 2-1 de Reynoso. El tercero fue uno que se repitió en los 45 minutos iniciales: un fallo de desconcentración de un defensor – Peruzzi – le terminó costando un gol al Xeneize.

Ya con la desventaja en el marcador Boca quedó obligado a dar lo vuelta y Guillermo no supo qué hacer. El técnico debió poner a Bou por el lesionado Benítez – ¿Tiene una lesión grave? – y luego ingresó Barrios por Pérez. En el banco solo le quedaba un Zuqui que no ha sido solución nunca, por lo que el equipo intentó a puro centro buscar un empate que no llegó.

Boca cayó luego de más de un año sin perder en La Bombonera y dejó escapar la chance de alejarse en la tabla. Fuera del resultado, lo más preocupante pasa por la falta de juego y respuestas dentro de la cancha. ¿Jugará el Xeneize la próxima semana ante San Martín o retrasará el encuentro por la Fecha FIFA? ¿Será esa la solución para que el equipo aparezca?