¿Quién se destacó, quién tuvo un partido irregular y quién fue el punto más bajo de los protagonistas de este encuentro del único grande?
VERDE
Milton Delgado: el mejor de Boca por actitud y capacidad de verticalizar con exactitud. Se aprovechó de que por momentos Paredes queda tapado por méritos del rival y la propia parsimonia del capitán. Atacó los espacios vacíos, trabó con la cabeza y se animó a pisar el área para asistir a Ascacibar en el 1-0. Con ganas y algo de fútbol, le alcanzó para ser por lejos el más parejo de todo el encuentro.
AMARILLO
Tomás Aranda: no fue el de los otros partidos en el que su figura fue excluyente y única. Aún así, con ciertas intermitencias y algunos errores en jugadas puntuales, el pibe volvió a ser el jugador más desequilibrante de Boca. En sus controles, gambetas y cambios de ritmo demuestra que es diferente y que su potencial es enorme. Sigue siendo la mejor noticia en este momento de tanta mediocridad deportiva.
ROJO
Marcelo Weigandt y Claudio Úbeda: el lateral fue un desastre defensivo, perdiendo por concepto e ingenuidad la marca en el empate. Sí, metió dos centros buenos, pero también casi regala el 2-1 con un cabezazo al medio que le regaló a San Lorenzo en el final del partido. Pero la realidad es que su presencia sólo se explica por el entrenador, que lo sacó del olvido y le dio la chance de ser titular cuando nadie lo reclamaba. La falta de viveza del técnico se ve hasta en esto, porque si Gorosito hubiera sido el del fallo nadie miraría al banco de suplentes. Es insostenible que este señor siga dirigiendo al club más grande de Argentina, su pánico, sus malos cambios, su falta de audacia y jerarquía limita a un equipo que hoy no está para seguir regalando oportunidades.