¿Quién se destacó, quién tuvo un partido irregular y quién fue el punto más bajo de los protagonistas de este encuentro del único grande?
VERDE
Tomás Aranda: la gran figura de Boca con mucha diferencia. Aún en un partido en el que Merentiel hizo un doblete. El pibe es el responsable principal de cambiarle la cara a este equipo. En lo que va del 2026 jugó como extremo por ambas bandas y hoy de carrilero, todo sin pesarle en absoluto y aún siendo él enganche de manera natural. Tiene desparpajo, talento y, en especial, inteligencia. Es un combo extraño para un chico tan joven, porque mezcla lo innato con un IQ sobre el juego que debe haber adquirido por amar de verdad este deporte.
AMARILLO
Leandro Paredes: en un Boca brillante él tuvo un primer tiempo discreto. Se involucró poco en el juego y hasta tuvo 3 o 4 pases largos que, además de fallarlos, no fueron conceptualmente idóneos. Todo cambió en el complemento, con Lanús más jugado, otra confianza y espacios. Ahí empezó a ser primera espada y coronó su actuación con un pase mágico de tres dedos que Merentiel transformó en la goleada. Que sea el comeback y el principio de su estelaridad. Si lo consigue el equipo, disfrutaremos todos.
ROJO
Vacante: hoy no hay forma de calificar negativamente a ningún jugador. Todos tuvieron un desempeño de 6 puntos para arriba. Quizás, se podría ser un poco más duro con Weigandt, pero la realidad es que no tuvo fallos ni merecía estar en este lugar en un partido perfecto de Boca. Lo mismo cabe para Úbeda, justamente criticado en todo este año, que hoy apostó por la lógica y la coherencia, teniendo como resultado el mejor partido del su equipo en la temporada.