Te contamos los detalles detrás de lo que será otro encuentro del único grande.
Boca Juniors igualó por 1-1 en La Bombonera contra un mediocre Independiente. Milton Giménez hizo el gol a través de un penal que le sirve al Xeneize a mantener este invicto que viene acumulando desde hace varios encuentros.
Para este encuentro Claudio Úbeda decidió poner un once alternativo pensando en cuidar piernas para la Libertadores y el Superclásico. Dentro de las novedades estuvo el regreso de Agustín Marchesín, que volvió en tiempo récord de un desgarro grado 3. Como era de esperar, tantos cambios de nombres mermaron el rendimiento del equipo, pero aun así Boca supo ser el protagonista del primer tiempo.
Boca, de arranque, tuvo varias ocasiones, como una tras una gran acción de Velasco en la que desbordó y le puso la pelota en la cabeza a Romero, quien remató muy débil y tomó Rey. Luego llegó la gran polémica, porque Braida se iba solo, Arias cortó con la mano y de ahí salió la contra que terminó en el 0-1. Acción en la que Marchesín tuvo una pésima reacción, tirándose ante un remate fallido, pero dejándole el arco libre a Abaldo. El VAR no llamó a Andrés Merlos, centrándose en un offside inexistente y convalidó el tanto, pese a que debió haber sancionado falta a favor del Xeneize cerca del área.
Tras el 0-1 el equipo no se cayó, quiso ser protagonista desde la posesión y siguió generando, como con un remate de Velasco que tapó Rey, una de Milton en un mano a mano que remató desviado cuando la picó, un cabezazo de Pellegrino al lado del palo y otro de Belmonte, en el área chica, que se fue elevado. Parecía que se cerraba el primer tiempo con derrota, pero en uno de los ataques de Boca llegó una clarísima falta sobre Velasco que Merlos no sancionó y que tuvo que cobrar por intervención del VAR. Ahí, Giménez remató cruzado con jerarquía y puso el merecido empate.
En el complemento Úbeda puso de entrada a Merentiel y a Bareiro, reemplazando a Romero y Giménez. Lamentablemente el uruguayo entró mal y desperdició dos contras que podrían haber cambiado el partido. En una era un tres contra uno, pero perdió la pelota de manera insólita. Luego, tras pase de Velasco, definió muy mal ante Rey en el pie a mano.
Úbeda después puso a Ascacíbar y le dio a Zeballos su regreso. El problema es que sacó a Herrera y Velasco, repitiendo el formato de sólo un jugador con desequilibrio en el once. Boca amagó más de lo que generó, algo que se mantuvo con el ingreso de Delgado por Rey Domenech. Independiente apostó al empate, a hacer tiempo y resignó el juego totalmente, estrategia que salió con éxito porque fue 1-1.
Da bronca que Boca volvió a desperdiciar la chance de ganar un clásico tan accesible, pero fuera de la ira se sigue viendo un equipo que es superior a los rivales y que hoy mereció mucho más premio que un punto.