Te contamos los detalles detrás de lo que fue otra actuación del único grande.
Boca Juniors derrotó por 2-1 a Central Córdoba en Santiago del Estero y finalizó segundo en su grupo en el Torneo Apertura 2026. El Xeneize, que tuvo como goleadores a Alan Velasco y Milton Giménez, dependía de que Estudiantes no derrote a Platense para quedar puntero, pero finalmente los de La Plata se aprovecharon de la pobreza del Calamar y se quedaron con el liderato.
Úbeda para este partido sólo dejó a Leandro Brey en el arco y volvió a rotar diez jugadores de campo. Boca pese a eso mantuvo nivel y en la primera parte reconfirmó su gran nivel. Lo hizo, en este caso, por medio de una banda izquierda muy picante protagonizada por Malcom Braida y Exequiel Zeballos, quienes volvieron locos a los defensores de su perfil.
Pese a eso, Boca tardó en imponerse en el resultado. Primero se comió el amague con un desborde del Chango y gol de Giménez, pero el tanto fue anulado correctamente por offside del delantero de área. Cuando parecía que la primera parte culminaría sin goles llegó la ventaja, luego de una pelota que bajó Williams Alarcón para Velasco, quien dentro del área sacó un remate, desvío y adentro. A los pocos segundos del 1-0 vino el segundo, con una remake de la acción negada por el VAR, ya que Zeballos gambeteó y tocó al medio para que Milton, sin oposición, ahora si convierta de manera legal y deje al Xeneize arriba. Diferencia que casi se extiende, pero Aguerre le sacó un gran cabezazo al 9 azul y oro.
En el complemento la cosa siguió igual, pero Boca desperdició varias chances claras. Ahí vinieron los cambios de Úbeda, que en el primer tiempo de manera obligada había sacado a Barinaga por Weigandt, que reemplazó a Zeballos y Gimenes por Merentiel y Aranda. Variantes extrañas por los que salieron, que si bien se entiende que probablemente uno de los dos reemplace a Bareiro por su sanción el martes en la Libertadores, por rendimiento no merecían ser sustituidos.
Esos cambios empeoraron a Boca, que tuvo una más con Ángel Romero, pero el paraguayo no pudo con Aguerre dilapidando el 3-0. Y es que, por la falta de eficacia, el equipo sufrió lo contrario de Central Córdoba. Tras una pelota parada, vino un centro al segundo palo, una pelota bajada y gol de Santos para el descuento. El VAR la analizó y la dio valida, pero nunca mostraron las líneas y en las redes circularon fotos donde queda claro que debió ser anulado.
Ya con sólo un gol de ventaja, Úbeda puso a Paredes y Delgado por Romero y Alarcón. Boca quedó aún más largo y esperando la contra, dejando la idea de atacar desde el dominio y la posesión. Ahí se vio lo peor del equipo, que tuvo una gran tapada de Brey que impidió el empate y lo que pudo haber sido un resultado complejo. Pero, tras ese susto, volvieron a aparecer las oportunidades claras, como los dos mano a mano que despilfarró de manera increíble Merentiel y que pudo haberle dado más justicia al resultado.
Boca ganó, de nuevo con múltiples cambios, remarcando lo difícil que es hacer eso sin bajar el nivel. Fue con justicia y hasta acotado con lo que fue el desarrollo del juego y lo importante que fue el arquero rival. Con este resultado, y la victoria de Estudiantes, el Xeneize quedó segundo con 30 puntos y ahora deberá esperar que termine esta jornada para conocer su rival de octavos. Lo que está claro es que, salvo algo extraño, jugará de local hasta la semifinal.