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Miguel Merentiel y la historia de los uruguayos que jugaron en Boca

Te contamos los detalles detrás de una historia llena de curiosidades y gloria que une dos naciones bajo los colores del club más grande. 

Miguel Merentiel es jugador de Boca Juniors y también un nuevo futbolista uruguayo que se suma a la gran tradición de vestir la camiseta azul y oro. El delantero, que viene del Palmeiras, será el charrúa 66 que tendrá el honor de defender al Xeneize. Acá te repasamos cada uno de los casos anteriores:

LUIS CEREZO (1905-1916)

La historia de Uruguay con Boca es tan fuerte que se representa a la perfección con el caso de este charrúa. Es que Luis Cerezo fue el segundo presidente de la historia del Xeneize tras Esteban Baglietto allá por 1905. En paralelo a su rol se desempeñó como futubolista, siendo el primer charrúa en jugar en el club. Como futbolista tuvo un gran paso, con 75 partidos y 3 goles. Era marcador central y siempre estuvo vinculado a la política de la institución, tanto en activo como ya retirado, ocupando los cargos de  secretario y vocal. Otra gran curiosidad es que se dio el gusto de ver jugar con la azul y oro a su hijo Óscar, quien actuó en dos encuentros durante el Campeonato Estímulo de 1929.

ÁNGEL ROMANO (1913-1914)

Uno de los primeros cracks charrúas que pasaron por Boca. Era un delantero habilidoso y sacrificado que enseguida conquistó al hincha. Llegó al club con una particularidad en su espalda, como es la de haber jugado en los dos más grandes de su país, como son el  C.U.R.C.C (como se llamaba antes Peñarol) y Nacional. Pese a que sólo disputó 21 partidos (3 goles) con el Xeneize, su gran nivel hizo que dejara una huella. Ya en 1915 regresó a su país para jugar y ser ídolo del Bolso. También brilló en su selección, con la que ganó varias Copas América y la medalla de Oro de los Juegos Olímpicos de 1924.

JUAN DELGADO (1914)

Un mediocampista que le tocó jugar algunos pocos partidos (8) en 1914. Fue compañero de equipo de Ángel Romano, pero sin poder brillar de la misma manera. Tras su salida se fue a Peñarol, donde se convirtió en el cinco titular y dónde fue vital para que ganaran un título en 1918. También logró ser parte de su selección, con la que ganó el Sudamericano de 1916. Vivió atado al Manya, siendo incluso utilero, oficio que luego repitieron en esa institución su hijo y su nieto.

JUAN GELMI (1913 – 1915)

Delantero uruguayo que jugó 12 partidos entre 1913 y 1915. La curiosidad estuvo en que durante todo 1914 no vio minutos. Pese a su puesto, sólo pudo convertirle un gol a Independiente. No tuvo una carrera muy destacada luego de su paso por la institución.

JOSÉ BENINCASA (1916)

Llegó a Boca proveniente de River Plate de Uruguay, institución con la que ganó cuatro títulos antes de venirse a la Argentina. Al Xeneize vino junto Carlos Scarone, Armando Artigas y Luis Solans, todos compatriotas suyos que arribaron en 1916. En su caso era defensor y logró disputar 15 partidos durante ese año con la camiseta azul y oro. Luego se fue a Peñarol, donde fue campeón, y consiguió la Copa América con su selección. Una curiosidad suya es que su hermano Miguel también fue futbolista.

CARLOS SCARONE (1916)

Un delantero que se inició en River de Uruguay, que pasó por el C.U.R.C.C (Peñarol), Racing de Argentina y Nacional. Había mucha expectativa por su enorme rendimiento en el Bolso, equipo donde era goleador y figura de varios títulos. En Boca apenas jugó un mes durante 1916 en abril, con cuatro partidos y un gol a Gimnasia. Luego retornó a Nacional, donde siguió siendo una estrella y con la que llegó a su selección para ser campeón del Sudamericano de 1917.

ARMANDO ARTIGAS (1916)

Mediocampista que vino a Boca junto a varios compatriotas en 2016. En su caso fue proveniente de River Plate de Uruguay. En en el Xeneize disputó 13 partidos en el segundo semestre de ese año, encuentros en los que marcó cinco goles (2 a San Lorenzo). Tuvo un breve paso por su selección.

LUIS SOLANS (1916)

Una de las curiosidades de este arquero es que había tenido un paso previo por River Plate de Argentina entre 1909/10. En el medio, antes de llegar a Boca, tuvo un gran paso por Peñarol en el que logró ser campeón. Ya en Boca, disputó 22 partidos durante ese 1916 en el que consiguió siete veces mantener en cero su arco.

ZOILO CANAVERI (1919-20)

Una historia apasionante y particular se encuentra detrás de este talentoso delantero. Pese a ser uruguayo, se formó y debutó en Independiente, club en el que tuvo tres pasos y en el que se transformó en su primer entrenador oficial de la historia cuando se retiró. Zoilo supo ser un delantero muy habilidoso, siendo uno de los que provocó que apodaran como Diablos Rojos a ese club por lo difícil que eran de marcar. Pese a su identificación con ese club de Avellaneda, tuvo un paso brillante en Racing con el que ganó múltiples títulos. También jugó en River y por supuesto en Boca, teniendo también el mérito de ser de los pocos en jugar en cuatro de los cinco grandes de Argentina. Además, también es de aquellos elegidos extranjeros que supieron vestir la camiseta de la Selección. ¿Cómo le fue en el Xeneize? Ayudó a que el club ganara sus primeros dos títulos: Campeonato y Copa Competencia de 1919. En su paso apenas jugó 16 partidos y marcó 8 goles. Vio menos minutos de los que se esperaría por su enorme capacidad, pero lo hizo porque delante suyo estaba Pedro Calomino, uno de los más brillantes futbolistas que vistieron la azul y oro.

GENERAL VIANA (1939-40)

Tuvieron que pasar 20 años para que un uruguayo vuelva a vestir la camiseta de Boca. General Viana llegó de Central Español de Uruguay como una apuesta y rindió. Su puesto era de mediocampista o defensor, y con su arribo se transformó en el primer charrúa en jugar profesionalmente en el Xeneize. En total disputó 38 partidos con la camiseta del Xeneize y fue parte del Campeonato de 1940. Tras su paso se fue a Atlanta, donde también anduvo muy bien. También jugó en su selección, en Nacional y se retiró en Sud América.

DOMINGO GELPI (1940)

Surgió de River Plate de Uruguay y de ahí llegó a Bocon un total de cinco partidos y un gol. Tuvo un paso por su selección. Regresó a su club de origen y se retiró en Peñarol.

SEVERINO VARELA (1943-1945)


El primer gran ídolo que Uruguay le regaló a Boca. Delantero que entraba al área desde afuera para poder definir. Enorme cabeceador y con un sentido del olfato impresionante. Carismático, recordado por sus palomitas y su boina blanca con la que jugaba. Si bien el fútbol era profesional en esa época, una foto de lo que era ese momento preciso estaba en que él tenía un trabajo estatal en Uruguay, uno que lo obligaba a quedarse en la semana allá y viajar el fin de semana para defender la camiseta azul y oro. Esa falta de entrenamiento con el equipo jamás se notó, ya que brilló con 74 partidos, 46 goles (5 a River) y la obtención de tres títulos: Campeonato de 1943, de 1944 y Copa Confraternidad de 1945). La dirigencia intentó que se quede por más tiempo y le ofreció un gran contrato, pero él prefirió seguir en Uruguay para mantener aquel cargo en su país. Años después, en 1949, se ofreció a jugar gratis y así ayudar al Xeneize, pero no se pudo realizar la operación.

ENRIQUE CASTRO (1944)

Delantero por afuera que llegó de Nacional para compartir plantel con Severino Varela. A diferencia de su compatriota, él tuvo poco protagonismo y sólo pudo jugar cinco partidos oficiales en Boca (2 goles a Ferro). Aún así, le alcanzó para ser parte del título del Campeonato de 1944. Luego del Xeneize volvió al Bolso y se terminó retirando en River de su país.

JOSÉ ANTONIO VÁZQUEZ (1946)

Extremo que llegó con la difícil tarea de venir a reemplazar a Severino Varela, ídolo de Boca y quién lo recomendó como su sucesor. Al igual que su compatriota, vino desde Peñarol y, si bien no alcanzó ese mismo nivel de brillantez, tuvo un más que buen paso por la institución. En total disputó 24 partidos, marcó 6 goles y obtuvo 2 títulos: Copa Competencia Británica y Copa Confraternidad de 1946). Del club se fue a Platense y también tuvo un paso por su Selección.

ISEO FAUSTO ROSELLO (1954-1957)

Mediocampista de gran capacidad para asistir, algo que José «Pepino» Borello supo aprovechar de gran manera. Juntos fueron vitales para la obtención del Campeonato de 1954 con la que Boca cortó una racha de 10 años sin poder dar una vuelta olímpica de liga. En el Xeneize disputó 74 partidos y anotó 12 goles. Arrancó en Nacional, pero su carrera continuó en Argentina siendo parte de Lanús y de River, donde apenas tuvo presencia.

RAFAEL ÁNGEL SOUTO

Si bien tenía experiencia en Europa por jugar en el Atlético Madrid, y de un grande de su país por haber actuado en Nacional, su paso por Boca se centró exclusivamente en amistosos sin poder jugar oficialmente. Extremo, llegó a disputar 8 de estos partidos durante 1957, en los que llegó a anotar 2 goles. Fue parte de su selección, con la que jugó el Mundial de 1954.

JAVIER AMBROIS (1958-1959)

Delantero de área que vino a Boca tras un gran paso por Nacional y Fluminense. Tenía una gran chapa por su labor en la Selección de Uruguay, con la que disputó el Mundial de 1954 (marcó un gol) y ganó el Sudamericano de 1956. En el Xeneize disputó 55 partidos y marcó 20 tantos (1 a River). Luego continuó su carrera en Lanús y la culminó en Defensor de su país.

JUPITER CRESCIO (1958)

Vino de Bellavista de Uruguay exclusivamente para jugar la Copa Suecia de 1958. En total este delantero sólo pudo disputar dos partidos de este certamen, en los que no pudo marcar. Luego regresó a Peñarol, donde culminó su carrera.

WALTER DAVOINE (1960)

Volante o defensor, llegó a Boca proveniente de Rampla Junior, club en el que tuvo un breve paso tras sus inicios en Peñarol. Un año antes de venir había conquistado la Copa América de 1959 con Uruguay, Selección con la que también ganó el primer Sudamericano Sub-20 en 1954. En el Xeneize apenas disputó 15 partidos, sin goles, antes de irse a Gimnasia de La Plata, donde pudo hacer más carrera. Finalmente su retiro fue en su tierra y en Cerro Largo.

JOSÉ SASIA (1960)

Al igual que con Davoine, José Sasia llegó a Boca luego de ser parte importante de la Copa América que ganó Uruguay en 1959. Delantero de área, sus inicios fueron en Defensor Sporting, club en el que tuvo tres pasos y terminó culminando su carrera. Se dio el gusto de jugar en Peñarol y Nacional y de disputar 2 Mundiales con su país. En Boca sólo jugó esa temporada, en la que disputó 13 partidos y marcó 3 goles. En Argentina también tuvo pasos por Rosario Central y Racing.

ALCIDES SILVEIRA (1963-1968)

Otra de las grandes estrellas que jugaron en el club nacidas en Uruguay. Salió de la cantera de Sud América y tuvo un primer paso por Argentina cuando jugó en Independiente, quienes lo contrataron luego de verlo  ganar la Copa América de 1959. De Avellaneda se fue con un título al Barcelona de España, institución de la que terminó arribando al Xeneize. En sus cinco temporadas con la azul y oro fue cambiando de puestos según las necesidades del equipo, alternando entre defensor y mediocampista. Cacho, como le decían, siempre jugó con elegancia, pero también una gran vehemencia. Un líder, de enorme personalidad y muy querido por la gente. Tan fuerte era su rol que en un momento se dio la enorme curiosidad de que fue jugador y técnico de Boca al mismo tiempo, allá por 1967. Su personalidad era tan fuerte que es recordado cuando cacheteó a Pelé en pleno encuentro entre el azul y oro y el Santos. En total disputó 135 partidos, marcó 5 goles y dio dos vueltas olímpicas con el bicampeonato de 1964 y 1965. Su retiro se dio en Nacional de su país.

RUBÉN ADÁN GONZÁLEZ ACOSTA (1965)

Volante que apenas disputó un partido oficial en Boca y con el que le alcanzó para ser parte del plantel que se coronó con el Campeonato de 1965. Fue ante Ferro en una caída por 3-0 en la que no gravitó, pero con el que completó los 90 minutos. Su llegada al Xeneize tuvo que ver con parte del pago que Nacional hizo por el pase de José Sanfilippo en 1964. En ese momento había potencial en este mediocampista, ya que había sido parte del plantel de su Selección en el Mundial de Chile de 1962. Apenas arribó, el club decidió prestarlo a Vélez para que se adapte al fútbol argentino. Tras no brillar en el azul y oro, fue transitando por diferentes equipos de su país, Venezuela y también de Argentina.

RAÚL CARDOZO CRESPO (1968)

Formado en el Liverpool de Uruguay, este lateral derecho llegó a la Argentina para jugar en Colón. Boca se fijó en él tras su gran rendimiento y se lo trajo para disputar la temporada de 1968. Si bien tuvo un nivel aceptable, apenas disputó 8 partidos y luego se marchó a Racing y San Martín de Tucumán.

MILTON VIERA (1968)

Al igual que con Cardozo, este uruguayo llegó a Boca para disputar el Campeonato de 1968. A diferencia de su compatriota, él vino con más cartel porque había sido parte del Mundial de 1966 con su selección y porque jugaba en un grande como Nacional. Apenas disputó 4 partidos oficiales en el Xeneize antes de regresar a su tierra para cometer «traición» y jugar en Peñarol. También tuvo experiencia en Europa jugando en Olimpiakos y AEK de Grecia. Su retiro fue en su país con Bella Vista.

LUIS ALBERTO OYOLA (1968-1969)

Otro integrante más de esta lista de uruguayos que apenas pudieron disputar partidos amistosos en Boca, pero que se quedaron con las gansa de jugar oficialmente. En su caso fueron apenas tres amistosos entre 1968 y 1969.  El club trajo a este extremo como una apuesta de Wanderers, aunque no funcionó.

ORLANDO JOSÉ MEDINA (1969-1972)

Pese a nacer en Uruguay, el Negro tuvo la particularidad de no haber jugado en ningún equipo de su país. Vino de muy chico a la Argentina para formarse y debutar en Colón, institución en la que resaltó y llamó la atención de Boca. El Xeneize lo compró y no falló: con él encontró un volante para armar un mediocampo de ensueño junto a Rattín y Madurga. Sus características técnicas y su inteligencia táctica lo hicieron una parte clave para maximizar las virtudes de sus compañeros de línea. Medina fue uno de los grandes charrúas que vistieron la camiseta del Xeneize, ya que sumó tres títulos (Copa Argentina 1969 y los Nacionales de 1969 y 1970), uno con vuelta incluida en el Monumental,145 partidos y 8 goles. Luego de brillar con la azul y oro hizo carrera en México y otros clubes de Argentina. Ya retirado hizo carrera como entrenador, demostrando toda su capacidad para analizar el fútbol.

HUGO NELSON LACAVA SCHELL (1974-1977)

El primero de los tres uruguayos de esta lista que surgieron de las inferiores de Boca. Volante habilidoso pero no de mucho tamaño, fue parte de esa gran camada de la cantera en la que se destacaron Trobbiani y el Conejo Tarantini. Le faltó regularidad, porque tuvo momentos de gran nivel, como cuando le marcó un doblete a Independiente. Pese a eso, colaboró para ganar los campeonatos Metropolitano y Nacional de 1976. Sí, fue parte del plantel que le ganó aquella mítica final a River en cancha de Racing. En total disputó 30 partidos oficiales y anotó 4 tantos. Luego tuvo una extensa carrera por diferentes clubes de Argentina y se dio el gusto de jugar en Chile. En la actualidad se dedica al periodismo en Chaco.

ARIEL KRASOUSKI (1981-1985 y 1986-1988)

Un guerrero que sirvió de nexo perfecto para que el talentoso y ofensivo equipo de Marzolini pudiera salir campeón con Maradona en 1981. Es que, un once conformado por Diego, Brindisi, el Mono Perotti y el Pichi Escudero necesitaba de un león que equilibrara al equipo. Ese fue el rol de Ariel Krasouski, futbolista uruguayo que brilló en Boca y que fue uno de los pocos que tuvo dos ciclos, ya que en el medio estuvo un año en San Lorenzo. Al Xeneize llegó por su nivel en Wanderers, club que lo formó y que por la deuda de su pase fue que el club tuvo parte de los problemas económicos famosos de mediados de los ochenta. En total disputó 162 partidos y marcó 19 goles (1 a River), cifra más que interesante para un mediocampista de sus características. Ya retirado fue entrenador y ahora se encarga de representar futbolistas junto a sus hijos.

ALBERTO RICARDO ESPÁRRAGO VIDELA (1983)

Delantero o volante que apenas logró disputar un amistoso en Boca Juniors contra un Combinado de la provincia de Formosa en 1983. El Lobo, como le decían, llegó de Nacional de Uruguay, donde tuvo varias temporadas y ciclos, pero no tuvo más oportunidades en el Xeneize. Tuvo experiencias en Europa, como cuando jugó en el Recreativo de Huelva.

FERNANDO MORENA (1984)

El ejemplo de que a veces los fenómenos no tienen la suerte de rendir de igual manera en todos lados. Vino a Boca como una figura estratosférica de Peñarol y del fútbol uruguayo, donde hasta el día de hoy es el máximo anotador de la historia de esa liga, y tras un gran paso por España defendiendo al Valencia y el Rayo Vallecano. En el Xeneize las cosas no le salieron bien a este delantero de área, ya que apenas disputó siete partidos y marcó un gol. Casualmente ese único grito fue ante Platense, noche en la que un jugador de campo, que reemplazo al arquero expulsado, le tapó un penal agónico que pudo ser el 3-2 para el azul y oro. Quizás ese golpe anímico, en su segundo partido en el club, fue lo que evitó que brillara como lo hacía en su país. Tras esta fallida experiencia regresó al Manya para retirarse.

JULIO CÉSAR BALERIO (1984-1985)

Si bien nació en Uruguay y debutó en Rentistas y pasó por Bella Vista de su país, este arquero logró representar a la selección de Perú. En Boca le tocó tener 38 partidos, 10 vallas invictas y 45 goles en contra. Pese a sus condiciones, le tocó jugar en una etapa muy complicada y no logró sostenerse. Del Xeneize pasó a Racing, donde pudo ganar algún título internacional. También jugó en el país que lo adoptó, siendo clave en varios campeonatos del Sporting Cristal. Ya de retirado tuvo un paso como entrenador profesional.

JAVIER EDGARDO LÓPEZ BAEZ (1986)

Un nuevo caso de un futbolista uruguayo que apenas logró disputar amistosos en Boca sin chance de jugar de manera oficial. En su caso fue 1986 con un total de tres partidos, cantidad que no le alcanzó a este volante central para continuar en el club. Disputó un Sudamericano Sub-20 con su selección, jugó Libertadores con Bella Vista de su país y tuvo un paso por Talleres de Córdoba.

RICHARD  EDUNIO TAVÁRES (1988-1989)

Marcador central que llegó de Wanderers para ser el número 2 del equipo. Cuando llegó Juan Simón se adaptó a jugar por izquierda, conformando una dupla que sorpresivamente funcionó. No pudo ganar títulos, pero estuvo muy cerca de la heroica cuando anotó un gol clave con el que Boca levantó una serie impensada contra Olimpia en La Bombonera, encuentro de octavos en los que lamentablemente pasó a villano por errar un penal clave en la serie de un remate. En total disputó 66 partidos y marcó 3 gritos. Jugó en varios equipos de Argentina y de México tras salir del Xeneize. Ya retirado sigue vinculado al club actuando muchas veces en los partidos de senior.

MILTON LEONARDO SÁNCHEZ CABALLERO (1991)

El segundo uruguayo en la historia de Boca que salió de las inferiores y pudo llegar a primera. En su caso, lamentablemente apenas fue para jugar un tiempo contra Argentinos en la Liguilla para la Copa Libertadores. Delantero, tuvo un paso por Argentino de Merlo.

JULIO DANIEL MORALES (1991)

El Maestro Tabárez apostó en «Palito», delantero de área de Bellavista, porque lo conocía del fútbol uruguayo. Lamentablemente para él apenas pudo disputar cuatro partidos en todo su único año en el club. Es que en su debut, contra Argentinos, sufrió una durísima lesión en la rodilla que lo alejó varios meses de la actividad y que repercutió considerablemente en su nivel. Tras esta experiencia tuvo que volver a su país.

SERGIO DANIEL MARTÍNEZ (1992-1997)

Manteca es sin dudas el uruguayo más importante de la historia de Boca. Ídolo absoluto de la institución y de toda una generación de hinchas, incluyendo al propio Juan Román Riquelme. Es el doceavo goleador de la historia con 86 gritos y el segundo extranjero con más tantos, sólo por detrás del paraguayo Delfín Benítez Cáceres. Le marcó a todos los grandes (4 a River, 7 a Independiente, 6 a Racing y 2 a San Lorenzo), se quedó 2 veces con el título de máximo artillero del certamen y ganó 2 campeonatos (Apertura 1992 y Copa Oro 1993) en sus 167 partidos. Martínez fue un delantero letal, con una frialdad exquisita para definir. Representando a la institución ganó con Uruguay la Copa América de 1995. Tras sus salida se fue al Deportivo La Coruña y cerró su carrera en Nacional, aún pasó por Peñarol.

RUBÉN FABIÁN PEREIRA (1992-1993)

Volante central de buena técnica que debutó en Danubio y que llegó a Boca luego de su paso por el Cremonese de Italia, pero también de sus participaciones en el Mundial de 1990 y la Copa América de 1989 con Uruguay. El Maestro Tabárez impulsó su llegada y lo hizo parte importante del Apertura de 1992. Si bien el «Mago» disputó 18 partidos en esa temporada, no logró conquistar a los hinchas. Luego volvió a su país para jugar en Nacional y Peñarol, donde se retiró.

MARCOS MARCELO TEJERA (1993-1994)

Se esperaba mucho de Tejera por lo que había sido el preolímpico de 1992 en el que brilló con su selección. En su país se formó en Defensor Sporting, club en el que rápidamente enamoró a los hinchas y que le valió su primer viaje a Europa para actuar en el Cácliari de Italia. Al no tener tanta continuidad allá es que se dio la chance de jugar en Boca a préstamo, donde apenas pudo disputar 20 partidos (1 gol). Tras su paso en el Xeneize tuvo chance de jugar en España, Inglaterra, Colombia y en los dos más grandes de su país. Ya retirado se dedica al periodismo y la representación de futbolistas.

RUBEN DA SILVA (1993-1995)

Polillita realizó algo que hoy en día sería imposible de pensar, ya que llegó de River directamente a Boca. Da Silva fue un futbolista fino, de gran técnica que podía adaptarse a ser enganche o segunda punta. Se destacaba por su frialdad en los últimos metros, tanto para meter un pase clave como para definir. En el club disputó 63 encuentros con 13 goles, incluyendo uno en un Superclásico. Tuvo experiencias en España e Italia, brilló en Central y se retiró en Danubio, club en el que se formó. Desde hace años se dedica a ser entrenador.

CARLOS ERNESO SILVA (1994)

Arquero. Surgió de las inferiores de Morón y tras un par de temporadas ahí y en Quilmes, se le dio la oportunidad de venir a ser suplente en Boca. Apenas disputó 11 minutos en la goleada por 5-0 ante Lanús por el Apertura 1994, tiempo que le regaló el por entonces entrenador Quique Hrabina, al reemplazar al Mono Navarro Montoya. Luego tuvo un paso por Argentinos Juniors y supo ser ayudante de campo de César Luis Menotti en Rosario Central.

HUGO ROMEO GUERRA (1996)

No hizo falta ganar campeonatos, marcar muchas veces ni sumar partidos para que quedara en la historia. Guerra está inmortalizado en la historia de Boca por haber hecho uno de los goles más icónicos de los Superclásicos como fue su nucazo con el que el Xeneize derrotó de manera agónica a River Plate por 3-2 en el Apertura 1996. En total el delantero disputó 12 partidos – gritó 5 veces – en el que fue su único semestre con la azul y oro. De él se pueden contar muchas cosas, como que se formó en Peñarol, que jugó en Nacional y que brilló en Gimnasia y Huracán. Pero por siempre lo más importante será el recuerdo que dejó con aquel tanto que hizo delirar a Maradona desde el palco.

GABRIEL CEDRÉS (1996-1997)

Pese a ganar torneos con River Plate, el uruguayo se animó a jugar en Boca previo a un paso por Argentinos. En el Xeneize no ganó títulos en sus 34 partidos, pero aún así logró identificarse con esta institución por el vínculo que formó con el hincha. Volante ofensivo, técnico, inteligente y con mucha llegada al área. Conquistó al hincha al marcarle 2 gritos a los de Núñez, uno por cada juego contra ellos. De Argentina fue a México para jugar en el América, regresó a Peñarol – club donde se formó – y terminó en Wanderers.

SERGIO ORTEMAN (2007)

El volante había sido uno de los responsables de la caída de Boca ante Olimpia en la Libertadores del 2002, título que terminaría quedándose el conjunto guaraní. Al Xeneize llegó en el 2007 para reemplazar a Fernando Gago, pero ni él ni nadie se esperaba la irrupción de Éver Banega. Aún así, el uruguayo con su presencia logró romper los más de 10 años sin que el club incorporara un futbolista de su nacionalidad. Su paso fue de más a menos, ya que debutó con gol a Banfield en cancha de Racing. En total disputó 20 partidos y fue parte del plantel que en ese año se coronó como el mejor de América. Tras su paso por el azul y oro estuvo en Brasil, Turquía, México, España y Paraguay. Actualmente es entrenador.

CARLOS HEBER BUENO (2007)

Leyenda y figura de Peñarol, vino a Boca como refuerzo para el Mundial de Clubes y el segundo semestre del 2007. El delantero llegó desde Europa, donde tuvo correctas experiencias en el PSG y en el Sporting Lisboa. En el club apenas jugó hasta mitad de año, tiempo en el que disputó 10 partidos y pudo marcar un tanto. Luego regresó al Manya, estuvo por España, Chile, México, San Lorenzo y un sinfín de equipos, hasta que se retiró en Cerro Largo de su país.

ÁLVARO RAFAEL GONZÁLEZ (2007-2009)

Vino como lateral o mediocampista de Defensor Sporting y fue un futbolista cumplidor para Boca. En total jugó 48 partidos, marcó 1 gol, y fue parte de los planteles campeones del Apertura y Recopa del 2008. Tras su salida se fue a Nacional de Uruguay y Lazio, donde tuvo una más que destacada actuación, transformándose en un volante central. Por años fue parte estable de la selección de su país, mostrando un crecimiento importante con respecto a su ciclo en el Xeneize. Aún sigue jugando en equipos menores de su país.

ADRIÁN GUNINO (2009)

Vino a Boca como una apuesta para ser lateral derecho desde Danubio. Apenas llegó a disputar un partido en el 2009, al jugar 70′ en un 1-1 con Newell’s en La Bombonera. Enseguida se fue al Toulouse de Francia donde jugó bastante, al igual que le pasó cuando estuvo en España jugando con Almería y el Córdoba. En su carrera tuvo más rodaje en Europa que en Sudamérica, ya que en su liga natal tampoco tuvo muchos minutos. Su buen paso por el viejo continente hizo que el Maestro Tabárez lo citara a la mayor, cuando apenas tenía experiencia en un Sub-20 y la Sub-23 (medalla de bronce en un Panamericano) representando a la Celeste. Se retiró muy joven y hace unos años tuvo que dedicarse a ser camillero de una ambulancia para vivir.

CARLOS SEBASTIÁN SOSA (2012)

El arquero llegó a Boca luego de buenos pasos en Peñarol y Central Español de su país. En el club apenas disputó 9 partidos porque el titular era Agustín Orion, pero aún así logró destacarse y en su momento muchos lo querían como el principal y pedían que el club comprara su ficha. En sus encuentros recibió 9 goles, consiguió dos vallas invictas y tapó 4 penales, siendo determinante para que el Xeneize gane la Copa Argentina de ese año. Luego estuvo en Vélez, México, Rosario Central e Independiente. Ahora juega en Pumas y ha sido convocado a su selección.

SANTIAGO MARTÍN SILVA (2012-2013)

Un jugador que parecía diseñado para jugar en Boca y que llegó como una estrella desde la Fiorentina de Italia, pase complicado por cómo era la reglamentación de la FIFA en ese momento de cantidad de equipos en los cuales un futbolista podía jugar en un año. Se creía que brillaría en dupla junto al Burrito Martínez, con quien se había entendido de gran manera en Vélez. Lamentablemente eso no sucedió y su rendimiento fue irregular. Empezó muy bien, hizo goles importantísimos contra Fluminense o River en dos Superclásicos. Pero luego de la salida de Falcioni siguió bajando su nivel y tuvo pésimas actitudes con Carlos Bianchi que lo condenaron. Ganó la Copa Argentina 2012 y marcó 19 goles en sus 55 partidos en el club. Luego de irse del Xeneize, y sacando un breve paso por Chile, estuvo en muchos equipos del fútbol argentino. A sus 42 años sigue jugando y es parte de Aldosivi.

EMILIANO ALBÍN (2012-2013)

Boca trajo a este lateral como una apuesta por su buen rendimiento en Peñarol y en la Selección Sub-23 charrúa en los Panamericanos del 2011 y JJOO del 2012. En el Xeneize tuvo varias oportunidades, ya que disputó 23 encuentros – sin gol – en ese año, pero no rindió. Ahí fue que regresó al Manya, club que luego lo vendió al Arouca de Portugal. Tuvo experiencias en Juventud Las Piedras de su país, San Martín de Tucumán de Argentina, Deportivo Santaní de Paraguay y actualmente está en Villa Española de Uruguay.

RIBAIR RODRÍGUEZ (2013)

Carlos Bianchi había pedido a Fernando Gago pero la dirigencia no logró cerrarlo, por lo que le trajeron como alternativa al uruguayo, que venía de jugar poco en el Siena de Italia. Su paso fue irregular, a la par de lo que resultó ser el equipo en general. Se le resalta su actitud y su buena voluntad para adaptarse a otras posiciones, como cuando jugó de marcador central con dignidad. Hoy sigue jugando en su país y, si bien en el Xeneize no brilló (26 partidos y 1 gol), siempre será recordado por cariño por lo que logró con Belgrano en aquella promoción del 2011.

GERMÁN ALEXIS ROLÍN (2015-2016)

Luego de que Boca perdiese un partido de verano, la dirigencia activó un mercado de pases que estaba dormido y trajo múltiples refuerzos, incluyendo al central uruguayo. Rolin llegó del Catania de Italia como una promesa, ya que se había destacado en los Juegos Olímpicos del 2012 con su selección. Ya de entrada hubo problemas con la revisión médica, una que salió mal y que se hizo la vista gorda. Le costó adaptarse por sus dolencias físicas y recién al final logró un nivel aceptable. Eso provocó que se decida darle salida para que vaya a Olimpia de Paraguay. Luego estuvo en Nacional, su club de origen, en Chile, Central Córdoba, Colombia y actualmente sigue jugando en Rentistas de su país.

MARCELO NICOLÁS LODEIRO (2015-2016)

El enganche vino como una figura por todo lo que había demostrado en Nacional, Ajax, Botafogo y su Selección. Cuando llegó fue sin tanto ritmo desde el Corinthians, pero no se notó. Su primer año fue muy bueno, marcándole un gol a River en el Monumental y siendo decisivo para la obtención del Campeonato 2015 y la Copa Argentina de ese mismo año con Rodolfo Arruabarrena. Cuando llegó Guillermo Barros Schelotto la situación cambió, bajó su nivel y falló un penal clave contra Independiente Del Valle en la semi de la Libertadores 2016. Por dinero decidió irse a la MLS, y si bien le va muy bien allá, se mostró múltiples veces arrepentido y con ganas de volver al club. Actualmente sigue en Seattle.

RODRIGO BENTANCUR (2015-2017)

Sin dudas el mejor futbolista uruguayo que salieron de las inferiores de Boca y uno de los más destacados de ese país que en general jugaron en el club. Inteligente, profesional y aplicado. Fue uno de los juveniles que más jugaron en la última década en el Xeneize, siendo exageradamente cuestionado por algunos hinchas por un error con San Lorenzo. La realidad marcó que su talento no era menor, ya que tuvo un gran paso por Juventus y vive una gran actualidad en el Tottenham y su selección. Le dejó una gran cifra al club. En total disputó 66 partidos, marcó 1 gol (tiene otro a River en un amistoso) y ganó 3 títulos: Copa Argentina 2015, Campeonato 2015 y 2016/17). Su posible vuelta en un futuro puede significar un gran refuerzo para el Xeneize.

NAHITAN MICHEL NÁNDEZ (2017-2019)

Vino como una de las figuras más prometedoras de Uruguay por su rol de líder en Peñarol. Su paso en Boca fue muy bueno, ganándose el corazón de la mayoría de los hinchas por su entrega y sacrificio en partidos clave. De clásico 8, carrilero, lateral o doble cinco, siempre rindió. Disputó 67 partidos, marcó 6 goles (1 a River) y ganó 2 títulos: Superliga 2017/19 y Supercopa 2019. Del Xeneize se fue vendido en una gran cifra al Cágliari de Italia, equipo en el que sigue jugando y con el cual hay un acuerdo de un porcentaje de futura venta del uruguayo que puede darle más rédito económico al club a futuro. En los últimos tiempos, por una denuncia de violencia de género de su ex mujer, bajó su nivel y perdió su lugar en la Selección. En este último mercado sonó fuerte para irse al Valencia, algo que finalmente no sucedió.

LUCAS OLAZA (2018)

El lateral por izquierda vino en 2018 en uno de esos tan comunes y extraños negocios que realizaban Angelici y Fassi (Talleres). Parecía que sería una gran incorporación por su nivel en el equipo de Córdoba y por su conocido fanatismo por el club, pero el uruguayo apenas disputó 18 partidos – sin goles – en los seis meses que duró en el club. Luego se fue cedido al Celta de España, quien terminó haciendo uso de la opción de compra. Aún continúa en ese país, pero jugando para el Valladolid.

La historia de Uruguay con Boca es muy fuerte. Futbolistas que jugaron en todas las posiciones, algunos formados en la cantera, otros que llegaron como figuras y respondieron, otros que fueron Presidente o entrenadores y jugadores a la vez. Muchos de ellos fueron grandes goleadores, ganaron muchos títulos o autores de goles clave ante River. Miguel Merentiel tendrá la chance de mejorar esta lista, depende de él.

Todos los uruguayos que jugaron en Boca hasta el arribo de Merentiel:

  1. Luis Cerezo. 1905-1916: 72 partidos y 2 goles
  2. Ángel Romano. 1913-1914: 22p y 7g.
  3. Juan Delgado. 1914: 8p.
  4. Juan Gelmi. 1913 – 1915: 12p y 1g
  5. José Benincasa. 1916: 15p.
  6. Carlos Scarone. 1916: 4p y 1g.
  7. Armando Artigas. 1916: 11p y 5g.
  8. Luis Solans. 1916: 22p.
  9. Zoilo Canaveri. 1919-20: 16p, 8g y 2 títulos (Campeonato y Copa Competencia de 1919).
  10. General Viana. 1939-1940: 38p y 1t (Campeonato 1940)
  11. Domingo Gelpi. 1940: 5p, 1g y 2t (Campeonato y Copa Ibarguren de 1940)
  12. Severino Varela. 1943-1945: 74p, 46g y 3t (Campeonato 43, Ibarguren 44 y Confraternidad 45)
  13. Enrique Castro. 1944: 5p y2g.
  14. José Antonio Vázquez. 1946: 24p,6g y 2t (Copa Britanica y Cofraternidad de 1946)
  15. Fausto Roselló. 1954-1957: 74p, 12g y 1t (Campeonato de 1954)
  16. Rafael Ángel Souto. 1957: 8p y 2g.
  17. Javier Ambrois. 1958-1959: 55p y 20g.
  18. Júpiter Crescio. 1958: 2p.
  19. Walter Davoine. 1960: 15p.
  20. José Sasía. 1960: 13p y 3g.
  21. Alcides Silveira. 1963-1968: 135p, 5g y 2t (Campeonato 1964 y 1965)
  22. Rubén Adán González Acosta. 1965: 1p y 1t (Campeonato de 1965)
  23. Raúl Cardozo Crespo. 1968: 7p.
  24. Milton Viera. 1968: 4p.
  25. Luis Alberto Oyola. 1968-1969: 3pg.
  26. Orlando Medina. 1969-1972: 145p, 8g y 3t (Copa Argentina 1969, Nacional 1969 y 1970)
  27. Hugo Lacava Schell. 1974-1977: 30p, 6g y 2t (Metropolitano y Nacional de 1976)
  28. Ariel Krasouski. 1981-1985, 1985-1988: 162p, 19g y 1t (Metropolitano de 1981)
  29. Alberto Ricardo Espárrago. 1983: 1p.
  30. Fernando Morena. 1984: 7p y 1g.
  31. Julio César Balerio. 1984-1985: 38p.
  32. Javier Edgardo López Baez. 1986: 3p.
  33. Richard Taváres. 1987-1989: 66p y 3g.
  34.  Milton Leonardo Sánchez Caballero. 1991: 1p.
  35.  Julio Daniel «Palito» Morales. 1991: 4p
  36.  Sergio Martínez. 1992-1997: 167p, 86g y 2t (Apertura 1992 y Copa de Oro 1993)
  37.  Rubén Pereira. 1992-1993: 18p y 1t (Apertura 1992)
  38.  Marcelo Tejera. 1993-1994: 20p y 1g.
  39.  Rubén da Silva. 1993-1995: 63p y 13g.
  40.  Carlos Silva. 1994-1995: 1p.
  41.  Hugo Romeo Guerra:1996: 12p y 5g.
  42.  Gabriel Cedrés. 1996-1997: 34p y 10g.
  43.  Sergio Órteman. 2007: 20p, 1g y 1t (Libertadores 2007)
  44.  Carlos Bueno. 2007: 10p y 1g.
  45.  Álvaro González. 2007-2009: 48p,1g y 2t (Apertura y Recopa 2008)
  46.  Adrián Gunino. 2009: 1p.
  47.  Sebastián Sosa. 2011-2012: 9p y 1t (Copa Argentina 2012)
  48.  Santiago Silva. 2012-2013: 55p, 19g y 1t (Copa Argentina 2012)
  49.  Emiliano Albín. 2012-2013: 23p.
  50.  Ribair Rodríguez. 2013: 26p y 1g.
  51.  Alexis Rolín. 2015-2016: 15p y 2t (Campeonato y Copa Argentina 2015)
  52.  Nicolás Lodeiro. 2015-2016: 51p, 11g y 2t (Copa Argentina y Campeonato 2015)
  53.  Rodrigo Bentancur. 2015-2017: 66p, 1g y 3t (Copa Argentina 2015 y Campeonatos 2015 y 2017)
  54. Nahitan Nández. 2017-2019: 67p, 6g y 2t (Superliga 2017/18 y Supercopa 2019)
  55. Lucas Olaza. 2018: 11p.

 

 

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