Boca Juniors quedó eliminado de la Copa Libertadores en una serie insólita y plagada de errores incomprensibles.
Pesadilla. Esta noche se dio una de esas que se graban para siempre entre los recuerdos más amargos de la memoria. Boca Juniors fue eliminado en La Bombonera frente a Independiente del Valle en la semifinal de la Copa Libertadores al caer por 3-2 (5-3 en el global).
Como en Ecuador, Boca arrancó entregando su mejor imagen y llegando rápido a la apertura del marcador. Un gran centro de Fabra encontró a Pavón solo por el segundo palo para anotar el 1-0. El gol dejaba al Xeneize en la final, pero lejos de relajar al equipo, todo empezó a ir mal.
La falta de inteligencia y de azar expusieron a Boca. En vez de sostener las posesiones y jugar con la necesidad de los ecuatorianos, el equipo se retrasó, regaló la pelota y, cuando la tenía, la perdía rápido por buscar ataques veloces. Ésto duro apenas 10 minutos, pero fue tiempo suficiente para que de un pelotazo Sornoza gane una tapada de Orion que culminó en un tiro de esquina del que llegó el 1-1 a través de Caicedo.
Boca tuvo una reacción tras el empate. El equipo volvió a imponerse y tuvo más de cinco situaciones claras para irse en ventaja al descanso, pero el arquero Azcona con un par de intervenciones y el travesaño que evitó el grito de Jara, dejaron el marcador abierto.
Guillermo no hizo cambios en el segundo tiempo y sostuvo su 433 con Tevez de 9. A los pocos minutos, y luego de alguna que otra chance fallada, Independiente del Valle se puso 2-1 arriba. ¡De un saque de arco! Los dos Angulo le ganaron de arriba a Cubas y luego a Díaz, dejándole la pelota a Cabezas para que aproveche la espalda de Jara y el lento cierre de Insaurralde para batir a Orion.
Boca quedó golpeado porque sabía que ese tanto lo obligaba a convertir otros tres para pasar de ronda. El Mellizo mandó a Benedetto a entrar por Cubas, pero antes de que ingrese el delantero llegó otro pelotazo sin destino que Orion, con un pase corto, terminó asistiendo a Julio Angulo para el 1-3.
Obligado a meter cuatro goles, Guillermo hizo debutar a Bou por Pérez. La heroica no funcionó y la noche se terminó de teñir de negro cuando Lodeiro sufrió la tapada de Azcona en un penal que había forzado él. Cristian Pavón en el tiempo adicional anotó un golazo para el 2-3, tanto que solo sirvió para que el hincha le dé su primera ovación debido a ser el único que se salvó de esta decepción.
Un mes de pretemporada, la chance de traer hasta cinco refuerzos de jerarquía, un rival accesible y dos partidos que se comenzó ganando. Boca hizo un manual de todo lo que no debe hacerse en una semifinal de la Copa Libertadores y por eso se fue eliminado con justicia.