Boca Juniors derrotó a Argentinos en La Paternal en un duelo decisivo de cara al sueño de ser campeón. El equipo de Arruabarrena ganó sin brillo pero sigue siendo el único puntero.
Una nueva final que queda con festejo azul y amarillo. Un encuentro duro, con errores y momentos de zozobra, pero que terminó con felicidad para la mitad más uno del país por un Tevez que fue desequilibrante. Boca Juniors sufrió pero derrotó a Argentinos por 3-1 para quedarse por otra fecha con la cima del campeonato en soledad. Los goles fueron anotados por el Apache en dos ocasiones y por Jonathan Calleri.
Salvo Tevez y Cubas, Boca no hizo pie en el primer tiempo por la falta de precisión que tuvo en cada una de las contras que Argentinos le permitió. Esos errores en ataque repercutían también en el fondo, que con errores de concepto por parte de Orion y Peruzzi, le regalaba situaciones claras al local. Por suerte para el Xeneize se fue al descanso ganando por 1-0 gracias a un golazo del Apache de afuera del área. El 10 – con una acción individual – salvaba una mala actuación colectiva del equipo.
En el complemento Boca arrancó con ventaja por la expulsión de un desaforado Lenis. Pero ni con el hombre de más el Xeneize logró sentirse cómodo, ya que dividía la pelota y no aprovechaba la posesión para hacer sentir la roja al rival. Aún así, Lodeiro metió un gran pase para que Tevez ponga el 2-0 con una gran definición.
Todo parecía indicar que la diferencia en el marcador y de jugadores sería definitorio. Pero apenas segundos después del gol de Tevez llegó un doble error de Monzón y Orion que culminó en el 1-2 por medio de un cabezazo de Ham. El lateral se distrajo y perdió la marca, mientras que el arquero se quedó atornillado en la línea del arco y sin cortar una pelota accesible. En este lapso fue cuando más sufrió Boca, que quedó desorientado y se salvó del empate porque el Cata Díaz sacó una pelota de la línea.
Párrafo aparte merece el árbitro Luis Álvarez, que tuvo un partido olvidable. En la primera parte le dio a Argentinos Juniors dos chances clara de gol por omitir una mano obvia y un planchazo brutal. También tardó todo el entre tiempo en expulsar a Lenis por un golpe a Lodeiro sin pelota. En el complemento quedó expuesto al no sacarle roja a Tevez por la patada del Apache que terminó con la desafortunada fractura de Ham. Tampoco acertaron los líneas, que mal anularon un tanto de Franzoia o un pie a mano de Calleri por un inexistente offside.
En los instantes finales llegó el gol de Jonathan Calleri tras robársela a los defensores y no fallar frente a Gabbarini. El tanto del delantero sirvió para cerrar el partido y dejar a Boca Juniors una vez más en lo más alto del campeonato.
Ahora el Xeneize buscará pasar a las semifinales de la Copa Argentina el próximo miércoles cuando juegue contra Defensa y Justicia en Córdoba. Antes, esperará un guiño de Racing para ver si la diferencia con San Lorenzo en el torneo es aún mayor. Quedan 5 fechas y todo Boca siente que el festejo es posible.