Connect with us

Editorial

Pavón y Benedettto, entre el deseo y la incertidumbre

Ambos delanteros son pieza clave del Boca de Guillermo campeón y puntero de la Superliga. Sin embargo, el presente de Selección y el nivel que mantienen llena de dudas la presencia de la dupla en el equipo que intentará ganar la Libertadores 2018. ¿Llegarán a jugar la Copa o los venderán antes?

La actualidad del azul y oro es inmejorable. Ocho partidos jugados y ocho ganados, incluido el Superclásico en condición de visitante. Coronado campeón a fines de junio, Boca está defendiendo el título de gran forma. Con el agregado de la desgracia ajena, que afecta indirectamente el presente del club. El eterno rival todavía llora por haberse congelado en la semifinal de la Libertadores, llantos sobre el VAR y otras yerbas al margen.

Todo esto le da al plantel del Xeneize un buen empuje para encarar la Libertadores 2018 con buena perspectiva. Sin embargo, hay un punto dónde el panorama puede ensombrecerse: Boca y Guillermo pueden perder sus dos máximas cartas de cara a esa competición.

Darío Benedetto y Cristian Pavón conforman una dupla formidable. Con asistencias y goles fundamentales en el Boca campeón 16/17, extendieron su buen presente en la Superliga. Ese desempeño, sumado al apoyo de la mitad más uno del país, los llevó a jugar en la Selección Argentina, con buenas chances para los dos de integrar el plantel de 23 nombres que intentarán ganar la Copa del Mundo en Rusia.

Si bien el deseo de Daniel Angelici y de Guillermo Barros Schelotto es mantener a ambos delanteros hasta diciembre de 2018, con dos mercados de pases por delante y el interés de algunos equipos europeos, hace que sea muy complicado que se mantengan en Boca hasta esa fecha. Si bien se les aumentó la cláusula de rescisión del contrato, que ahora es de 30 millones de dólares para Pavón y de 21 millones de dólares para Benedetto, el runrún de la posible salida de ambos en enero es una realidad.

El presidente tiene bien en claro que a esta altura de su gestión necesita ganar la Copa Libertadores más que el ingreso de dinero, asegurado por contratos publicitarios y venta de jugadores como Bentancur. Por eso, intentó blindar a ambos jugadores, y no desarmó el equipo campeón. Pese a eso, poco podrá hacer si viene un equipo como el PSG y pone sobre la mesa el dinero que pide la cláusula.

Desarmar la dupla goleadora tan cerca de una competición difícil complicaría el trabajo de Guillermo, sobre todo en la ausencia de Kichan. Ningún jugador al alcance de Boca tiene el juego externo y la velocidad del 7, potenciado por la dupla técnica luego de que Arruabarrena casi lo queme en su paso como DT, manteniéndolo como quinto o sexto delantero. En cambio, La incorporación de Wanchope Ábila en diciembre podría suplir en parte la baja de Darío, sondeado por Milan, Roma y Sevilla.

Hay un punto fundamental a favor su continuidad en Boca, y es la disputa por jugar en Rusia que tienen: ningún equipo del mundo les va a asegurar continuidad, exposición y el cariño del hincha que gozan en Boca. Se sabe, un gol o una asistencia en el gigante Xeneize vale muchísimo más que en cualquier otro lugar, excepto quizás 6 o 7 clubes europeos de gran calibre.

Como contrapartida, la Libertadores pasó a ser anual, por lo que recién termina a fines de noviembre del 2018. Con una actuación buena en la máxima cita a nivel selecciones, será muy difícil retenerlos para que jueguen los cruces mano a mano, salvo una fuerza de voluntad muy grande de ambos por quedarse sí o sí.

Por lo pronto, seguiremos disfrutando de su fútbol hasta diciembre como mínimo. Con una final de Supercopa Argentina a la vista en febrero, muy posiblemente ante River, el camino a desandar por el Boca de Guillermo durante el año que viene es largo y lleno de obstáculos. ¿Llegará a disputar la Copa con sus dos máximas figuras?

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Editorial