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Editorial

Una Secretaría Técnica de verdad

¿Cuál es la importancia del scouting internacional y doméstico? ¿Cómo se puede crecer y sacar ventajas de una economía inferior con respecto a los otros grandes instituciones del mundo? ¿Qué nivel de preparación tienen que tener los empleados de Boca? Estas son algunas de las preguntas que tienen respuesta en nuestro análisis del trabajo del club a la hora de descubrir futbolistas.

Lejos quedó cuando no nos sorprendíamos al leer sobre ofertas de 8 palos verdes del Xeneize por Stoichkov, o que era inminente que llegaran Balakov y Rincón. Tampoco cuando íbamos a Europa y traíamos a Cáceres y Caniggia en fortunas, incluso para el mercado del  viejo continente. Más cercano en el tiempo fuimos perdiendo el acceso a esas sumas, pero los títulos deportivos y el nombre Boca seguían marcando la diferencia a nivel sudamericano y nacional. Nos enviaban lo mejor. Era cuestión de seleccionar y disfrutar.

Todo cambió. La apertura de mercados emergentes como Ucrania, Rusia o Turquía, el aumento de las comunicaciones y la posibilidad de los pequeños equipos del continente de poder vender en forma directa hicieron que los grandes de Argentina tuvieran que ir a los saldos. Se acabaron los grandes refuerzos sudamericanos y empezaron a volver las viejas glorias. Reemplazamos a Palermo con Palermo, a Riquelme con Riquelme y a Schiavi con Schiavi. Entre las malas elecciones, los precios inflados y una economía pesificada, de a poco Boca vio pauperizado su plantel y con ello sus posibilidades de volver a los grandes planos.

El advenimiento de Angelici a la presidencia con la promesa de una Secretaría Técnica pareció cambiar esa tendencia. Con él llegaban ojeadores con pasado en Europa y con fama de especialistas a la hora de detectar talentos jóvenes. La realidad es que la experiencia no fue positiva: los nombres de Albín o Magallán son la prueba más cabal de esto. Se terminaron yendo todos hasta dejar dicho departamento vacío de contenido.

Hace muchos años que Boca requiere de personas que realmente barran el mercado nacional (inferiores, categorías menores) e internacional sudamericano para poder captar el futuro y el presente de instituciones que han tenido gran crecimiento y hoy exportan  como Emelec, Atlético Nacional o Universidad Católica. Jugadores como Enner Valencia, Stefan Medina o Nicolás Castillo se fueron de sus ligas a mercados menores (México y Bélgica) por sumas que lejos están de ser prohibitivas y sin que nuestra Secretaría Técnica o Cuerpo Técnico siquiera pusieran atención en ellos.

El fútbol y la economía de los clubes evolucionaron a toda velocidad y en Boca no nos enteramos.  No hay noticias de presencia Xeneize en sudamericanos  Sub- 17 o Sub-20. Ni siquiera en copas amistosas.

Hoy es imposible competir respecto a jugadores consolidados, por lo tanto es cuestión de agudizar el ingenio, contratar gente capaz, hacer convenios con instituciones de todo el continente y empezar a traer lo mejor y a una edad que te permita moldearlo al espíritu Boca. Casi como armar un proyecto vernáculo al estilo Udinese

En definitiva, es empezar a fijar las bases del proyecto futbolístico que queremos: Boca regaló tiempo, dinero y prestigio con malas decisiones. Quizás sea hora de dar un salto de calidad y pensar a futuro.

4 Comments

4 Comments

  1. Andrés

    1 agosto, 2014 at 16:13

    Excelente nota. Los felicito. Un tema fundamental del cual poco se habla: los cambios en la geo-economía global del fútbol y como repercute en Argentina, y en especial, para Boca.

    Lo único que agregaría, es la necesidad de investigar cuantas de las adquisiciones de la secretaría técnica, más que corresponderse exclusivamente a cuestiones futbolísticas -sean decisiones para bien o mal eventualmente- no se relacionan con negociados privados entre dirigentes, empresarios, periodistas y otras yerbas del fútbol.

    Otro tema vinculado con la materia prima de jugadores que contamos, también habría que hablar de la politica en inferiores en Boca. Hasta las potencias europeas saben que en este nuevo contexto se les debe dar una importancia fundamental. Todavía a mi y creo que nadie le queda claro que significa el acuerdo de Angelici con el Barcelon.

  2. rodrigo cabrera

    1 agosto, 2014 at 17:13

    una prueba mas de que la gestion de angelici a sido mas que mediocre, parece que la culpa es siempre de riquelme, bianchi o quien fuese, a veces el hincha es poco inteligente en buscar culpables, ojala esto cambie y boca vuelva a ser quien era!

  3. guido

    1 agosto, 2014 at 18:48

    los felicito, es una nota excelente. lo único con lo que no concuerdo es con algunos de los nombres que se señalan como «malas incorporaciones». me parece que, de todo aquellos que llegaron y no pudieron tener buenos rendimientos, podemos salvar a algunos jugadores que, mas que por su mala actitud en juego, podríamos hablar de falta de minutos y constancia. tanto magallan, como riaño son jugadores que, a mi apreciación, no tuvieron el tiempo suficiente de juego, ni la constancia de entenderse con sus compañeros (ademas de que boca no este jugando muy bien).
    otros casos como albin o lautaro acosta, a mi entender, fueron malas incorporaciones.

  4. Alicia Petersen

    1 agosto, 2014 at 21:51

    Era hora de recordar que existe esta secretaría!. Habría que «blanquear» los nombres de quienes la integran. Y el nombre de los jugadores que hicieron traer. Porque se deja entrever en los medios que Boca compra muchos jugadores porque los trae Mauro Bianchi, dejando un manto de sospecha sobre el Virrey. Pero resulta que no es tan así, que muchos son traídos por otros representantes y otros tantos por esta Secretaría (incluso sin contar con la aprobación del DT). Y creo que algunos son comprados y ni siquiera juegan en el club, pasan de largo, sin que nadie aclare nada oficialmente (Caso Pavon, ahora que paso a Colon). Ojala Uds. nos puedan brindar un poco de claridad al respecto.

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